Coloquio ISR Spainsif: "COP 2023: Adaptación climática" - Spainsif
Foro de Inversión Sostenible de España
reading FR

Coloquio ISR Spainsif: “COP 2023: Adaptación...

Coloquio ISR Spainsif: “COP 2023: Adaptación climática”

 

Spainsif aborda las cuestiones clave en torno a la adaptación climática y su financiación con motivo de la 28ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático 2023 (COP28)

Las negociaciones de las Conferencias de las Partes se centran en los términos e implementación de los distintos planes y acuerdos para cerrar las brechas que existen entre los objetivos y acciones actuales en materia de mitigación, adaptación y financiación del cambio climático.

Qué se debería de esperar de la 28ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2023 (COP28)

Algunas cuestiones clave en torno a los objetivos de adaptación climática en el entorno de la COP28 son las siguientes:

• Un consenso sobre las conclusiones en torno al primer balance de evaluación del avance conjunto en la acción climática, conocido como Global Stocktake, que los países deben realizar por primera vez este año 2023, conforme a lo establecido en el Acuerdo de París, y que indica que estamos lejos de alcanzar los objetivos de reducción de emisiones requeridos para el 2030.
• Las decisiones para operativizar el Fondo para compensar las pérdidas y daños acordado en la COP27 y gestionado finalmente por el Banco Mundial: quiénes y cómo contribuirán al Fondo, las fuentes de financiación público y privadas, qué países podrán acceder al Fondo y qué tipo de ayudas financieras recibirían, la cuantía y cobertura del mismo y si entrará dentro de la negociación del nuevo objetivo colectivo cuantificado de financiación (NCQG).
• El establecimiento del marco para el nuevo Objetivo Mundial de Adaptación (GGA) y si se pretende doblar la financiación para la adaptación en 2025 con respecto a los niveles de 2019, y si este objetivo debe considerarse dentro de la negociación del NCQG.
• Declaraciones sobre el binomio clima-salud relativas a medidas de resiliencia y adaptación, así como otras cuestiones que presentan necesidades especiales de adaptación en torno a la agricultura y alimentación, agua, biodiversidad y ecosistemas naturales.

La adaptación climática en el contexto normativo internacional

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) define adaptación “como el proceso de ajuste al clima actual o esperado y sus efectos para moderar el daño o aprovechar oportunidades beneficiosas”. Asimismo, el IPCC define resiliencia como “la capacidad de un sistema y sus componentes para anticipar, absorber, adaptarse o recuperarse de los efectos de un evento peligroso de manera oportuna y eficiente”.

La profundidad y alcance de las consecuencias sociales y económicas del cambio climático hacen necesario afrontar sus retos de manera integrada y acometer medidas de adaptación y resiliencia para paliar sus efectos.

• La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático adoptada en Nueva York el 9 de mayo de 1992 ya establecía que “todas las Partes deben formular, aplicar, publicar y actualizar regularmente programas nacionales y, según proceda, regionales, que contengan (…) medidas para facilitar la adaptación adecuada al cambio climático”. Posteriormente el Protocolo de Kioto establecía en el art. 3 que se debía destinar ayuda a los países en desarrollo, particularmente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático, para hacer frente a los costos de la adaptación.
• La Agenda 2030 y el Objetivo de Desarrollo Sostenible de Acción Climática (ODS 13), apuntaba ya en 2015 entre sus metas a: “Fortalecer la resiliencia y la capacidad deç adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales en todos los países”.
• El Acuerdo de París en su art. 2 remarcaba la necesidad de aumentar la capacidad de adaptación a los efectos adversos del cambio climático y promover la resiliencia al clima, y establecía en su artículo 7 un Objetivo Mundial de Adaptación (GGA, por sus siglas en inglés) para reducir la vulnerabilidad, resaltando las necesidades de movilizar fondos para un desarrollo resiliente al clima, alcanzar un equilibrio entre mitigación y adaptación, y reforzar la cooperación entre los países para la adaptación.
• Por su lado, el Pacto Climático de Glasgow de 2021 instó a los países desarrollados a duplicar para 2025 su contribución a la financiación de la adaptación con respecto a los niveles de 2019. Para lograr estos objetivos, durante la COP27 de Sharm-el-Seikh en 2022 se llegó al acuerdo histórico del establecimiento de un fondo para compensar las pérdidas y daños derivados tanto de una acción climática insuficiente como de los límites de la adaptación.
• España adoptó el primer Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) para el período 2006-2020 y estableció el segundo PNACC (2021-2030) con un primer Programa de Trabajo 2021-2025 con medidas alineadas con estos compromisos.

La financiación de la adaptación climática

La frecuencia y gravedad de los fenómenos climáticos y meteorológicos extremos —como incendios, sequías e inundaciones— está aumentando. Para adaptarse y ser resilientes, los países en desarrollo necesitan una financiación de hasta 340.000 millones de dólares al año hasta 2030. Sin embargo, los flujos financieros actuales están muy por debajo de esta estimación.

La mayor parte de la financiación climática global se destina a la mitigación, mientras que una pequeña proporción, mayoritariamente del sector público internacional (como las instituciones financieras de desarrollo), se destina a la adaptación. Menos de mil millones de dólares provienen de fuentes de financiación privadas.

Las razones de este déficit de financiación de la adaptación climática son múltiples.

• Retrasos en el desembolso comprometido por las Partes en el 2009 para ayudas a los países en desarrollo de USD 100.000 millones anuales para el periodo 2020-2025. Todavía no hay un consenso sobre el nuevo objetivo (NCQG) que entraría en vigor en 2025 y que supondría el compromiso de una cantidad muy superior.
• La incertidumbre respecto al momento, ubicación e intensidad de los peligros e impactos derivados del cambio climático; y sobre los efectos que el avance en la mitigación pueda suponer respecto a las necesidades de adaptación y resiliencia al clima.
• Las diferencias entre países en sus niveles de exposición y vulnerabilidad a los peligros e impactos del cambio climático, donde las regiones menos desarrolladas son aquellas más expuestas y vulnerables.
• Un menor apetito inversor ante las dificultades para estimar el valor presente de los beneficios económicos que a largo plazo supondrían las medidas de resiliencia al clima.
• La escala y tamaño de los proyectos de adaptación y resiliencia todavía pequeño para atraer a inversores institucionales tradicionales, mayoritariamente atraídos por proyectos verdes de mayor tamaño en torno a la mitigación.

Responder de forma suficiente a los retos de adaptación climática requiere de fortalecer acuerdos internacionales que promuevan responsabilidades diferenciadas y compromisos adecuados para cada país, fomentando así la colaboración global, y ampliar el conocimiento sobre soluciones efectivas, costes y beneficios a largo plazo de las medidas destinadas a mejorar la adaptación y la resiliencia climática.

Para superar esta brecha de financiación, se recomienda avanzar en una coordinación global de los mecanismos de financiación público-privada y de las entidades financieras desarrollo y multilaterales, generando estructuras que combinen garantías, asistencia técnica, diferentes tramos de deuda junior y senior, y estrategias de reducción de riesgo para atraer el capital privado; y que el sector asegurador participe con coberturas de los riesgos climáticos. El desarrollo de productos financieros y de inversión, tales como los bonos de resiliencia y los bonos catastróficos, podría contribuir a superar estos desafíos.

El encuentro celebrado el 22 de noviembre contó con la representación del Instituto Internacional de Derecho y Medioambiente (Ana Barreira), WWF España (Lennys Rivera), Auren (Rodrigo Gómez y Marta Olavarría), Mutuactivos (Anne-Laure Tremblay), Tressis (Jorge González), SERFIEX (Sara Abalde), CCOO (Mario E. Sánchez Richter), Goldman Sachs (Lucía Catalán), AEB (Juan Carlos del Rieu), CaixaBank (Guillermo Hermida Lazcano) y Abrdn (Alvaro Antón Luna y Gabriela Luzzi)


ARTÍCULOS RELACIONADOS