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¿Qué es el Pacto Verde Europeo?

 

El 11 de diciembre de 2019 supuso un hito para la lucha contra la degradación del medio ambiente en la Unión Europea. La Comisión Europea presentó un plan integral para frenar el avance del cambio climático en diversos ámbitos de actuación interconectados.

La Comisión Europea presentó un plan integral para frenar el avance del cambio climático en diversos ámbitos de actuación interconectados, contemplando algunos objetivos muy ambiciosos, como por ejemplo, la intención de que Europa sea climáticamente neutra en el año 2050.

El Pacto Verde Europeo proporciona herramientas para que la Unión Europea pueda cumplir los compromisos adquiridos en el Acuerdo de París, que entró en vigor el 4 de noviembre de 2016 y fue firmado por 55 países. El principal objetivo de este acuerdo es evitar que se supere un incremento de 2ºC respecto a los niveles preindustriales y promover medidas adicionales que hagan posible que el calentamiento global no supere los 1,5ºC.

HOJA DE RUTA DEL PACTO VERDE EUROPEO

Para hacer posible que los objetivos se cumplan, tras la presentación del Plan Verde Europeo, durante los primeros meses de 2020 se sucedieron una cascada de planes y acuerdos que recogían medidas específicas en distintas áreas:

    • Plan de Inversiones para el Pacto Verde Europeo y del Mecanismo de Transición Justa: Su objetivo es establecer sistemas de apoyo para las regiones donde la transición hacia la neutralidad climática suponga mayores esfuerzos por tener una mayor dependencia de los combustibles fósiles. Se basa en tres dimensiones: la financiación, con una movilización en los próximos diez años de un mínimo de un billón de euros para inversiones sostenibles, la capacitación, es decir, la creación de incentivos que desbloqueen y reorienten la inversión de entes públicos y privados hacia la financiación sostenible, y por último el apoyo práctico a las autoridades para la planificación, el diseño y la ejecución de proyectos sostenibles.
    • Ley del Clima Europea: Establece el marco legal para llegar a la neutralidad climática en el año 2050, convirtiendo este objetivo en jurídicamente vinculante. Fija un proceso de revisiones periódicas para comprobar cómo van los avances y hacer correcciones en caso de necesidad, revisándose los progresos registrados cada cinco años, en consonancia con lo establecido en el Acuerdo de París. Además, presenta los pasos necesarios para lograr el objetivo de 2050, estableciendo límites temporales para determinados hitos. Por último, recoge la facultad de la Comisión Europea para hacer recomendaciones a los Estados miembros para llegar al objetivo, estando obligados los estados a seguir dichas recomendaciones o justificar el motivo de no hacerlo.
    • Estrategia Industrial Europea: Se trata de un plan para lograr que las empresas y las industrias europeas lleven a cabo su transición ecológica de forma competitiva. Presenta tres motores de transformación de la industria: la transición ecológica, la transición digital y la competitividad en la escena mundial. Establece un doble objetivo para la industria: la neutralidad climática pero también el liderazgo digital. Es un plan que incluye a todos los actores fundamentales de los ecosistemas industriales europeos, es decir, grandes empresas, pymes, prestadores de servicios para proveedores, administraciones públicas e instituciones académicas y de investigación.
    • Plan de Acción para la Economía Circular: Presenta iniciativas para transformar la economía de modo en que se fabriquen productos sostenibles que duren más y sean más sencillos de reutilizar o de reciclar. Algunas de estas iniciativas son el ecodiseño y el desarrollo de negocios que impulsen el reciclaje y la reutilización de textiles, la eliminación de los productos desechables siempre y cuando sea posible y la eliminación o reducción de envasados contaminantes de los productos.
    • Estrategia “de la granja a la mesa”: Se centra en la agricultura y en la creación de un sistema alimentario más saludable y sostenible. Algunos de sus puntos son la reducción del uso de plaguicidas contaminantes del medioambiente, la también reducción del uso de nutrientes y fertilizantes que repercuten negativamente en la biodiversidad y el clima o el desarrollo de los cultivos ecológicos en la Unión Europea con el fin de que en 2030 supongan el 25% de todas las tierras agrícolas.
    • Estrategia de la UE sobre Biodiversidad para 2030: Se establecerán zonas protegidas en al menos el 30% de los suelos y el 30% de los mares en Europa para restaurar ecosistemas dañados o en peligro, con objetivos jurídicamente vinculantes para 2021. Algunas de las herramientas para frenar la degradación de estas zonas serán el aumento de los cultivos ecológicos y la reducción de los plaguicidas descritos en el anterior punto, así invertir en la disminución de polinizadores, restablecer la condición de ríos de flujo libre de al menos 25000 km de ríos de la Unión Europea y plantar 3000 millones de árboles para 2030.

UNA RECUPERACIÓN VERDE

La propagación de la pandemia de coronavirus por Europa y la consecuente recesión económica ha suscitado dudas acerca de si era posible mantener la ambiciosa agenda del Pacto Verde. No son pocos los recursos que es necesario desplegar para luchar contra la crisis climática, y en la situación actual de la crisis derivada de la COVID-19 estos recursos serán todavía más escasos y codiciados.

Pese a esto, el 21 de abril, el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, Frans Timmermans, negó que hubiera cambios en el calendario de la Ley del Clima, y el 3 de julio la Comisión Europea hizo un llamamiento de propuestas para el denominado Fondo de Innovación, un programa para la promoción de tecnologías de bajas emisiones de carbono. En palabras de Timmermans, la inversión de la Unión Europea en estos proyectos de innovación ayudarán a reiniciar la economía de la Unión Europea con una recuperación verde que la acerque a la neutralidad climática planeada para 2050.

En esta misma línea, el Fondo Monetario Internacional publicó en abril una nota que destacaba el impacto que podría tener la respuesta mundial a la COVID-19 en el cambio climático. En el documento se afirmaba que “las medidas de política que se tomen ahora probablemente tendrán efectos duraderos en la economía mundial y determinarán la estructura de las sociedades en los próximos decenios. Esto a su vez incidirá en las emisiones y el clima.”

HORIZONTE COP26

La Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático que iba a celebrarse en Glasgow en noviembre de 2020 ha tenido que ser pospuesta a 2021 debido a la situación de crisis sanitaria causada por la COVID-19.

Ante este retraso, Frans Timmermans anunció que la Unión Europea no iba a ralentizar sus actuaciones, y se iba a mantener el objetivo original de presentar en septiembre de 2020 un plan para lograr reducir las emisiones de efecto invernadero en un 50 o 55% para 2030.


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