Foro de Inversión Sostenible de España
reading FR

¿Reducirá la caída de los precios del petróleo la ...

¿Reducirá la caída de los precios del petróleo la huella de carbono?

 

La adopción de criterios ASG puede reducir la huella de carbono de las carteras de inversión

  • Los precios del petróleo se han visto afectados por la tormenta perfecta de colapso de la demanda y exceso de oferta.
  • La reducción de las emisiones de GEI no puede durar: los precios bajos generan demanda.
  • La adopción de criterios ASG puede reducir la huella de carbono de las carteras de inversión.

El histórico desplome de los precios del petróleo ha hecho que muchos alberguen esperanzas de que las huellas de carbono puedan reducirse de forma permanente, cosa que seguramente sea una quimera.

Una tormenta perfecta de desplome de la demanda, debido a la crisis del Covid-19, y exceso de oferta, por los desacuerdos entre los principales productores, dio lugar a un hecho sin precedentes el pasado mes de abril, cuando los precios del crudo se situaron en niveles negativos. Las medidas de confinamiento adoptadas en todo el mundo, que están obligando a la gente a quedarse en casa, están haciendo caer en picado las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

“El espectacular desplome de los precios del petróleo es, ante todo, el resultado de la enorme caída de la demanda energética, consecuencia de las medidas de confinamiento adoptadas en multitud de países”, explica Peter van der Welle, estratega del equipo multiactivos de Robeco.

El momento de la capitulación

“El punto de inflexión tuvo lugar en la renovación del contrato de futuros de mayo del petróleo West Texas Intermediate (WTI), el 19 de abril, ya que los costes de almacenamiento habían aumentado mucho, comenzando a aproximarse a los límites de capacidad. Llegó el punto en que los traders estaban dispuestos a pagar hasta 37 USD por barril para que alguien les quitara el petróleo de encima.”

“Después de esta violenta sacudida, comenzó el reequilibrio. Sin embargo, la recuperación de la demanda será muy gradual, aunque las medidas de distanciamiento social se vayan retirando paulatinamente en el segundo semestre de 2020. El futuro del sector del transporte aéreo no es muy alentador: ¿la gente sigue dispuesta a embarcarse en aviones abarrotados con tanta asiduidad como antes, ahora que se ha constatado la eficacia de los canales de comunicación digital?”

Gran disminución de las emisiones de GEI

A primera vista, esto podría ser un buen presagio en lo relativo a la reducción de las huellas de carbono para combatir el calentamiento global y mantener a raya la contaminación. “La reducción de los viajes dará lugar a una gran disminución de las emisiones de GEI este año; la Autoridad Internacional de Energía prevé un descenso nunca visto, del 8%, aunque sigue habiendo dudas sobre el alcance y la duración de este descenso”, afirma Van der Welle.

“Las trayectorias de recuperación que logren trazar EE.UU. (que representa el 20% del consumo mundial de petróleo) y China (14%) serán la clave. El impulso crediticio chino, uno de los principales indicadores del crecimiento tanto en China como en Estados Unidos, continúa disminuyendo. Esto indica que la demanda mundial de petróleo probablemente solo aumentará menos de la mitad de lo que lo hizo durante el repunte cíclico global de 2017.”

“Mientras las autoridades chinas no se decidan a adoptar un enfoque de ‘lo que haga falta’ en sus medidas de estímulo y el actual confinamiento que afecta a cuatro mil millones de consumidores en todo el mundo solo pueda ir eliminándose gradualmente, no cabe esperar una fuerte recuperación de la demanda de petróleo. Esto suscita la pregunta de si la reducción de las emisiones de GEI también podría ser mayor de lo esperado.”

Robeco_ huella de carbon0

Jamás se habían registrado precios negativos para el petróleo, pero eso no ha parecido inquietar al mercado de valores.

Los peores días para el petróleo ya han pasado

Lamentablemente, no, según Van der Welle. “Hay razones para creer que los días más complicados para el petróleo ya han quedado atrás, y que la situación irá mejorando con el tiempo”, afirma. “Las bajadas de precios generan demanda. Históricamente, los niveles de precios bajos allanan el camino para la recuperación económica, ya que las industrias que más energía consumen tratan de aprovecharlos. Sin embargo, este proceso presenta un retardo importante: de media, unos 18 meses.”

“Además, la demanda podría verse impulsada por el cambio de preferencias de los consumidores, que pasarían de trasladarse en metro, autobús o tren a hacerlo en su vehículo particular, mientras persista el Covid-19. La progresiva recuperación de la demanda de petróleo supondrá que las emisiones de carbono terminarán por repuntar, como lo hicieron tras la crisis financiera mundial.”

“Por tanto, se mantiene el desafío de la descarbonización, ya que todavía tenemos un largo camino que recorrer hasta alcanzar los niveles ‘neutrales de carbono’ para 2050”, explica Chris Berkouwer, gestor de Robeco Sustainable Global Stars Equity.

“Seguramente nos encontremos todavía muy lejos de los ambiciosos objetivos del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a un máximo de 2, e idealmente 1,5, grados centígrados por encima de los niveles preindustriales. Para ello, es preciso que las emisiones de GEI se reduzcan un 3,4% y un 6,4%, respectivamente, en términos interanuales, hasta 2050, cuando las actuales políticas han posibilitado solamente aumentos del 0% y del 1% hasta ahora.”

Oportunidades de inversión ASG

Siguen existiendo aspectos positivos desde el punto de vista del uso de factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) en la inversión, como explica Berkouwer. “La crisis actual ofrece una mejora en el camino para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, ya que el apoyo a las políticas verdes se mantiene firme”, aclara.

“En primer lugar, invertir en temas (de recursos) sostenibles, como hacemos en muchas de nuestras carteras, puede actuar como multiplicador económico. Los gobiernos van a continuar presionando en el frente presupuestario para intensificar el gasto en energías limpias como forma de estímulo económico. Por ejemplo, en el Plan Europeo de Recuperación se recoge que la ‘Transición Verde’ va a desempeñar un papel esencial en la reactivación y modernización de la economía.”

“En segundo lugar, que bajen los precios del petróleo no es necesariamente una mala noticia para las empresas dedicadas a las energías renovables, ya que la mayoría de las tecnologías de este campo (como la solar) ya venían evolucionando en condiciones económicas mucho mejores que las de los combustibles fósiles. Por último, en los últimos tiempos los flujos de fondos ASG han aumentado enormemente, a medida que van apareciendo más evidencias de que la orientación ASG reduce el riesgo en las carteras de inversión.”

Implicaciones para las carteras

Entonces, ¿cuáles son las implicaciones para las carteras que se ven amenazadas por la espada de doble filo de la bajada de los precios del petróleo, que impulsa a la vez la recuperación económica –esencial para la rentabilidad– y la consiguiente reanudación del aumento de las emisiones de GEI?

“Puesto que el desafío de la descarbonización sigue siendo tan relevante como siempre, vamos a continuar reduciendo la huella ambiental y de carbono de todas nuestras carteras de renta variable, renta fija y multiactivos”, afirma Berkouwer.

“A partir de los datos de sostenibilidad recopilados por RobecoSAM, podemos medir con precisión la huella ambiental (emisiones de GEI, consumo de energía y agua, y generación de residuos) de nuestras inversiones y de los índices de referencia.”

“En general, las inversiones sostenibles parecen haber lidiado mejor con el declive generado por la crisis de Covid-19 que el mercado en general, lo que también se ha reflejado en los resultados de muchas de las estrategias de Robeco orientadas a la sostenibilidad durante esta crisis.”

Artículo Mayo 2020

Peter van der Welle y Chris Berkouwer


ARTÍCULOS RELACIONADOS